XD XD XD Si tienen el suyo propio sí. ¡¡¡¡Ojóoooooooooo!!!! XD XD XDHoy leyendo en el Qué? he visto que la pregunta del día era sobre las mascotas, si es (no recuerdo como decía) ¿honorable? ¿bueno?... tenerlas en un piso.
He de suponer que la pregunta hace referencia al hecho de que un piso es un espacio cerrado, pequeño y con pocas posibilidades de ocio para un animal, ¿no?. Muy bien, muy bien... ¡¿Y NOSOTROS QUE SOMOS?!¿¡LECHUGAS?!.
A ver, no es que la pregunta ofenda, no, que para eso estamos, pobres ignorantes, para preguntar, que nos respondan mientras nos sacamos los mocos (por cierto, un saludo desde Terrassa para toda la gente que se saca los mocos mientras lee mi blog; ¡muy bien,
chic@s!¡seguid así! (leyendo el blog, no sacandoos los mocos,
cochin@s)), y seguir siendo en un 99% de los casos igual de listos que antes de preguntar por no prestar atención.
Yo vivo con mi madre y mi hermano. En breve ocuparemos un piso en el que cada cual de nosotros tiene unos 20m cuadrados aprox. por cabeza, contando claro el baño, la cocina, y yo creo que hasta el techo han contado los de la inmobiliaria, porque 60 no tiene ese piso, pero bueno...
Desde un año vive con nosotros un perro de raza indistinta e indiferente (en casa no somos de raza, va a serlo perro!). Es una maravilla de persona (no, lo has leido bien y yo no me he equivocado: de persona), inteligente como él solo. Para salir a la terraza pega un ladrido, solo uno. Para entrar igual. Es mimoso como él solo. Solo le gusta jugar, comer, ser acariciado, y dormir. Es un animal muy agradecido. Hace un año estaba en una perrera. Seguramente si no hubiera sido "adoptado" (que yo no creo que lo adoptaramos, más bien lo veo como un compañero de piso) ahora mismo habría sido sacrificado al Dios De Todos Los Perros Y Algunos Políticos. ¿Sería más digno para él?
Nuestros 20 metros por persona han quedado en 15 por habitante. Pero los compartimos gustosos. En la nueva casa (nuestro querido hogar según mi madre, nuestra chabolilla según mi hermano, ese sitio que un día nos cae encima según yo, "guau" en opinión del perro)Haton tendrá que aprender que al ladrar no le abriremos la terraza, porque no la hay. En todo caso la puerta, y que se coja a sí mismo de la correa y se dé una vuelta. Ya vendrá para cenar. También habrá que enseñarle a llamar a casa si se queda a dormir con alguna amiga (¡que perro!) y a enviar mensajitos con el mobil.
El perro de mi casa vive muy dignamente. Tanto como el resto de habitantes. No. Más. Él come antes, durante y después de nuestras comidas, siempre caliente. Es amo y señor del sofá y todas las camas, colchones, cojines, espumosos y cosas blandas de la casa. Tiene para jugar sus juguetes y los del resto de pintorescos personajes que somos nosotros. Canta cuando le tocas la harmónica, salta cuando llegas a casa, y, la verdad, nunca se ha quejado. Ha engordado un montón desde que vive con nosotros. No tiene, eso sí, mucho espacio. Pero es que si no estuviera con nosotros a lo mejor tenía menos (una caja de cartón de metro por metro a dos palmos bajo tierra). Y a quién no le guste oírlo que me dé la razón.
Ahora nuestro perro tiene familia. Es parte de ella. Y vive en un piso, sí, ¿y que? Es un perro urbanita ¿algún problema?. Puede que sea más estirado que un perro de campo, pero el mio ni ha tenido que muñir vacas, ni que disputarse las sobras con los cerdos, ni que dormir al raso. ¿Donde podría estar mejor que con quienes le quieren?
Andrés